¡Mima tus pies!
¡Buenos días Fashoe-sistas!
Una cosa que mis amigas a menudo me preguntan es cómo soporto el dolor de llevar tacones todo el día… Bueno, bueno, seamos realistas… estas pequeñas joyas que llevo en los pies no siempre son cómodas. La mayoría de las veces sabes que en cuanto te las pruebas en la tienda no serán perfectas… pero son tan bonitas puestas… ¿cómo resistirse?
Confesión nº 2: ¡Preparación del pie!
Como muchas mujeres en las grandes ciudades, salgo de casa con zapatos planos y me pongo los tacones cuando llego a la oficina: más cómodo para los pies, más fácil para el trayecto y más seguro para los stilettos. Pero lo más importante para mantener mis pies felices es cuidarlos con regularidad.
- Exfoliar: desafortunadamente nuestros pies están sometidos a tensión constante, por lo que las capas de células muertas tienden a desarrollarse rápido. Además, si caminas descalza en casa o con sandalias en verano, ¡tus pies pueden estar expuestos a bacterias! Así que la exfoliación es clave. Un buen scrub, ya sea casero con un poco de azúcar y aceite, o un exfoliante de tu marca de cuidado preferida, hará el trabajo. Exfolia al menos una vez a la semana, o siempre que sea necesario. No hay nada peor que unos pies secos o agrietados con un par de zapatos bonitos… ¡mata el rollo!

Gold Collagen®
- Hidratar: ¡todos los días! Sé que es una tarea que tendemos a olvidar en nuestra rutina de belleza. Principalmente nos centramos en la cara y el resto del cuerpo, pero hay muchos productos específicos desarrollados para los pies, que aportan una hidratación rica e instantánea. Estos penetrarán la gruesa epidermis de tus pies. Úsalos tan regularmente como sea posible y, en caso de sequedad intensa, te recomiendo usar el producto como mascarilla para los pies durante la noche (ponte calcetines si lo haces). Esto facilitará la regeneración. También puedes usar suplementos que pueden ayudar a nutrir tu piel desde dentro a diario; ¡esa es la ventaja de estos suplementos: cuidan tu cara y tu cuerpo de una sola vez!
- Estirar: NUNCA OLVIDAR. Un buen estiramiento de los pies después de un largo día caminando, una noche fuera o una jornada intensa en tacones ayudará a aliviar la tensión. Ayudará a mantener el arco plantar intacto. ¡Recuerda que la base de una buena postura son tus pies! Hay muchos tutoriales geniales en YouTube. Después de un buen masaje estarás lista para volver a rock’n’rollear.
¡Dale cariño a tus pies!
XOXO Elisa