¿Piel flácida? ¿Qué es la elastina y cómo afecta a la elasticidad de la piel?
Cuando pensamos en la firmeza de la piel, el colágeno suele ser el primer ingrediente que nos viene a la mente. Sin embargo, hay otro componente que es igual de importante, pero que a menudo pasa desapercibido: la elastina.
Si notas que tu piel ha perdido firmeza o ya no recupera su elasticidad como antes, es muy probable que la clave no resida solo en el colágeno, sino en la pérdida de elastina.
Comprender cómo funciona es esencial para entender por qué se produce la flacidez y cómo abordarla de forma más integral.
¿Qué es la elastina y por qué es fundamental para la piel?
La elastina es una proteína estructural presente en la piel que actúa como una especie de «resorte». Su función principal es permitir que la piel recupere su forma tras ser estirada, mantener su elasticidad natural y soportar el movimiento diario.
En otras palabras, la elastina es responsable de la «elasticidad» de la piel.
Cuando la piel tiene niveles adecuados de elastina, se ve más flexible, firme y resistente. Cuando los niveles de elastina disminuyen, la piel pierde su capacidad para volver a su estado original.
¿Por qué se produce la flacidez?
Con el tiempo, la piel sufre cambios estructurales que afectan directamente a su firmeza. Uno de los más significativos es la pérdida progresiva de elastina.
A medida que envejecemos, las fibras de elastina se degradan, volviéndose más fragmentadas y menos funcionales. Como resultado, la piel pierde su capacidad de recuperación.
El resultado es una piel que ya no «vuelve» a su estado original tras una expresión facial o un movimiento, lo que provoca la flacidez.
La elastina se regenera muy poco de forma natural
A diferencia de otras proteínas, la elastina tiene una característica clave: su capacidad de regeneración es muy limitada.
Esto significa que, una vez que se pierde o se daña, el cuerpo tiene dificultades para volver a producirla. Como resultado, la estructura de la piel cambia progresivamente y la flacidez se vuelve cada vez más visible.
Por eso, a la hora de abordar el envejecimiento cutáneo, no solo es importante estimular el colágeno, sino también proteger y reforzar la elastina existente.
Elastina y colágeno: un equilibrio necesario
El colágeno y la elastina trabajan juntos, pero cumplen funciones diferentes. El colágeno aporta estructura y firmeza, mientras que la elastina aporta elasticidad y resistencia.
Si nos centramos únicamente en el colágeno, la piel puede ganar densidad, pero no necesariamente elasticidad. Por el contrario, cuando reforzamos ambos, conseguimos una piel que no solo es más firme, sino también más flexible y resistente con el paso del tiempo.
¿Qué papel desempeña la elastina en la nutricosmética?
En el campo de la nutricosmética, el enfoque actual es cada vez más holístico: actúa en diferentes niveles de la piel.
Algunos ingredientes están diseñados específicamente para favorecer la elasticidad de la piel y proteger las fibras de elastina. Un ejemplo es PROLASTIN®, una forma de elastina utilizada en suplementos avanzados.
Este tipo de ingrediente se asocia a beneficios como el apoyo a la elasticidad de la piel, la mejora de la «elasticidad» de la piel y la protección contra la degradación de la elastina.
¿Dónde encaja GOLD COLLAGEN® FORTE AGELESS?
En el campo de la nutricosmética, los ingredientes funcionan mejor cuando se combinan para actuar de manera complementaria.
Los suplementos de colágeno líquido GOLD COLLAGEN® contienen ingredientes activos que favorecen tanto la estructura como la elasticidad de la piel. En el caso de GOLD COLLAGEN® FORTE AGELESS, su fórmula combina colágeno hidrolizado con elastina PROLASTIN®, así como ácido hialurónico, ceramidas y antioxidantes.
Esta combinación está diseñada para favorecer la firmeza, la hidratación y la elasticidad de la piel desde el interior, ofreciendo un enfoque más integral del cuidado de la piel.