Arrugas y qué hay detrás de ellas - Dr. Martin Godfrey
¡Arrugas! Nadie las quiere, muchos pasan gran parte de su vida intentando evitarlas, pero, como la muerte y los impuestos, parecen frustrantemente inevitables. Eventualmente, al avanzar en la vida, nuestros excesos, tensiones y fatigas del pasado de algún modo se graban en nuestro rostro como un código de barras biológico. ¡Lee nuestras arrugas y entiende la historia de nuestras vidas!
Pero ¿por qué aparecen en primer lugar? ¿Por qué nuestra piel parece cambiar a medida que envejecemos? ¿Y qué podemos hacer para evitarlo?
Las respuestas se encuentran en lo profundo bajo la superficie de nuestra piel, en la dermis, la capa viva de células y tejidos conectivos que generan la epidermis externa visible. Mira a un niño pequeño, a un bebé, y toca su piel. Es sedosa, suave e increíblemente elástica. Eso se debe a que está llena de colágeno sano, el llamado andamiaje de nuestra piel, y de elastina, la proteína que devuelve la piel al estado anterior cuando la pellizcamos. Hasta la edad de alrededor de 18 años, aproximadamente el 80% de nuestra piel está compuesto por estos dos componentes vitales; como resultado, no hay ni una arruga a la vista.
Pero, lamentablemente, la vida es cambio y la piel, como todas las construcciones biológicas, comienza a alterarse. Al entrar en los 20 y más allá, perdemos alrededor de un 1,5% de nuestro colágeno cada año. Esto se debe en parte al proceso natural e inevitable de envejecimiento, y a factores externos. La contaminación, la deshidratación, el tabaquismo y quizá por encima de todo, los efectos del sol, desafían nuestra piel las 24 horas del día. Solo 20 minutos de exposición a un sol intenso, sin protección, causarán un daño significativo a nuestro colágeno; rompiéndolo en fragmentos desorganizados que ya no pueden sostener la superficie lisa de la piel. Con los años, las células que reponen nuestros niveles de colágeno, los fibroblastos, pierden su capacidad de reparar el daño y nuestra piel literalmente comienza a hundirse. Como resultado, se desarrollan hendiduras más profundas y las líneas finas lentamente se transforman en surcos profundos y nuestras arrugas toman forma.
¿Entonces cuál es la solución? Bueno, nada detendrá nuestro envejecimiento, pero podemos ralentizar la degradación del colágeno tanto evitando como protegiéndonos de esos factores externos tóxicos como el sol y la contaminación del aire. También podemos tratar las arrugas existentes y prevenir la aparición de nuevas nutriendo la dermis y sus preciados fibroblastos. Una buena hidratación es tan importante como una dieta equilibrada que contenga muchos antioxidantes, que descomponen las toxinas producidas por esos agentes dañinos externos. También se entiende ahora que ayudar a mantener altos niveles de colágeno en la piel es vital. El colágeno hidrolizado por vía oral, particularmente en forma líquida, es una forma nueva e importante de mimar a tus fibroblastos y mantenerlos produciendo colágeno. Mantén a estos creadores de colágeno saludables y estarás en un camino más suave hacia un futuro saludable y con menos arrugas.
Las líneas en nuestro rostro son una vitrina de nuestras vidas pasadas.
Dr. Martin Godfrey
Lecturas adicionales:
- WebMD: 23 maneras de reducir las arrugas: http://www.webmd.com/beauty/features/23-ways-to-reduce-wrinkles#1
- Arrugas (Enfermedades y afecciones): http://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/wrinkles/basics/definition/con-20029887

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