8 beneficios del tomate

Hay mucha confusión sobre si el tomate es una fruta o una verdura y aquí venimos a revelar que ¡es una fruta! ¿Por qué? Pues porque contiene semillas y se desarrolla a partir del ovario de una planta con flores. Los tomates, junto con los pepinos y los calabacines, se clasifican como verduras y esto se debe en parte a sus menores contenidos de hidratos de carbono y azúcares.
- Ricos en antioxidantes como el licopeno
- Mejora la digestión (gracias al agua y la fibra que contiene)
- Mejora la visión
- Ayuda a estimular la circulación sanguínea
- Previene el envejecimiento prematuro
- Reduce la inflamación y la presión arterial
- Gran fuente de vitaminas (un solo tomate puede aportar vitamina A, que respalda la inmunidad, la visión y la salud de la piel; vitamina K, que es buena para los huesos; y potasio, un nutriente clave para la función cardíaca, las contracciones musculares y el mantenimiento de una presión arterial y equilibrio de líquidos saludables).
- Excelente para la salud de la piel
Los tomates contienen un antioxidante llamado licopeno, que es responsable de su color rojo y por ello también posee propiedades anticancerígenas y es beneficioso para los ojos. Ese no es el único nutriente protector en los tomates: contienen luteína y beta-caroteno. Estos nutrientes apoyan la visión y protegen frente a afecciones oculares, incluidas las cataratas y la degeneración macular.
También se ha comprobado que los tomates protegen la salud de la piel. Varios estudios han encontrado que la combinación de pasta de tomate y aceite de oliva puede proteger contra el daño solar y aumenta la producción de procolágeno (una molécula que aporta estructura a la piel y la mantiene firme y juvenil). El licopeno también es un factor clave en esto. Su concentración es mayor cuando los tomates han sido cocinados, y el aceite de oliva aumenta su absorción desde el sistema digestivo hacia el torrente sanguíneo.