BELLEZA Y NUTRICIÓN

La lucha contra el cabello seco y quebradizo, por el dr Matin Godfrey

Gold-collagen

Nuestro cabello es asombroso. Para empezar, tenemos mucho (¡bueno, la mayoría de nosotros!). Cada cuero cabelludo tiene 150.000 pelos creciendo constantemente a un ritmo de 1 cm por mes aproximadamente. ¡Lo que significa que producimos más de 16 kilómetros de cabello al año!

Nuestro pelo también es muy resistente. Cada pelo puede aguantar hasta 100g, y toda la cabellera completa podría aguantar el peso de 2 elefantes (2 toneladas). Aunque no está claro quien hizo la prueba.

Pero para cada fortaleza hay una debilidad. Por ejemplo, si te secas mucho el pelo, como la rama de un árbol, este se romperá. Puesto que la flexibilidad del cabello es el resultado de su buena hidratación y de las proteínas que lo componen.

A consecuencia, todas aquellas cosas que reducen la hidratación de nuestro cabello o afectan a sus proteínas incrementan su sequedad, lo cual hace que tu pelo esté menos saludable.

Por ejemplo, la dieta. Quien no come suficiente o no tiene una dieta variada en proteínas, vitaminas y minerales tiene más posibilidades de tener el pelo más seco. Las personas que padecen anorexia suelen tener muchos problemas capilares. Una dieta variada incluye colágeno, vitamina C, vitaminas del tipo B (B7 – biotina y B3 – niacina) que son esenciales para un cabello saludable.

Otro de los puntos importantes es la hidratación. Demasiado sol, secarse el pelo en exceso o demasiados lavados con champús agresivos y tratamientos químicos puede dañar el cabello. Trata tu cabello con respeto, ¡no abuses de los malos hábitos!

Por último, las hormonas también juegan un papel importante, ya que regulan los aceites extendidos por nuestro cuero cabelludo, lo cual es imprescindible para la salud de nuestro cabello. La glándula tiroides es otro de los factores importantes, ya que si tenemos la tiroides hiperactiva hará que tengamos mucha más sequedad en nuestro cabello.

Así que para mantener un pelo saludable brillante y fuerte, recuerda cuidarlo, pero sin hacer excesos con champús demasiado agresivos o secándotelo más de la cuenta.